Te amé sin nombre,sin fecha,sin testigos.Fuimos lo que no se cuenta,lo que se calla…pero nunca se olvida.No fuimos “pareja”,ni promesa,ni plan.Fuimos mirada que se encuentray se pierde al mismo tiempo,silencio que abrigay palabras que desnudanel alma sin querer.Nos cruzamos cuando no tocaba:tú con el rumbo claro,yo juntando mis pedazos rotos.Y sin embargo,nos detuvimos.Nos sentimos.Nos supimos.No fuimos foto,ni historia publicada.No llevamos etiquetas,pero cargamos emocionescomo si el amor tuviera peso.Fuiste pausa en mi caos,refugio breveen un mundo que no se detuvo.Yo fui tu respiro,tu momento de nadaque lo significó todo.No hubo “para siempre”,ni siquiera un “mañana”.Pero hubo eternidaden ese segundodonde nuestras almasse reconocieron.Y aunque no te quedaste,te llevas algo mío.Y yo guardo de tieso que nunca se dio…pero que fue real.Gracias por ser el amorsin título,sin final,pero con eternidaden mi memoria.
Cambiar fondo del poema
Te amé sin nombre, ni fecha, ni testigos,
fuimos el secreto que se calla,
lo que nunca se cuenta pero siempre se añora,
en el rincón de la memoria.
No fuimos pareja, ni promesas hechas,
solo miradas que se encuentran y se pierden,
silencios que abrigan en la noche fría,
palabras que desnudan sin querer el alma escondida.
Nos cruzamos cuando el tiempo no tocaba,
tú con rumbo claro, yo juntando trozos,
y aún así, nos detuvimos, nos sentimos,
y supimos lo que es amar sin ataduras.
No fuimos foto, ni historia compartida,
sin etiquetas cargamos emociones,
y el amor pesaba como montaña ligera
que reluce en un instante infinito.
Fuiste pausa en mi caos, breve refugio,
yo fui tu respiro, tu momento de nada,
sin promesas de mañana ni siempre,
solo eternidad en un segundo común.
Aunque no te quedaste, llevas lo mío,
y en mí guardo lo nuestro que nunca floreció,
fue real, sin título, sin final claro,
pero eterno en la galaxia de mi memoria.