En mi alma se cierne un oscuro velo,una tristeza amarga que sabe a hiel,no sé qué sombra me aprisiona el vuelo,mas sus cadenas son hierro cruel.Siento un nudo en la garganta llorosa,un río de lágrimas queriendo brotar,en mi pecho, la pena se posa,y el grito en mi alma empieza a alborotar.Quisiera correr al viento, sin destino,dejar atrás este dolor punzante,ser libre como el susurro del pino,y arrancar de mí este manto asfixiante.Pero siento que poco a poco me desvanezco,en el silencio quedo gritando por dentro,cayendo en el abismo, oscuro y grotesco,muriendo en cada eco de mi tormento. |Cuatro estrofas
Cambiar fondo del poema
En mi alma se cierne un oscuro velo,
una tristeza amarga que sabe a hiel,
no sé qué sombra me aprisiona el vuelo,
mas sus cadenas son hierro cruel.
Siento un nudo en la garganta llorosa,
un río de lágrimas queriendo brotar,
en mi pecho, la pena se posa,
y el grito en mi alma empieza a alborotar.
Quisiera correr al viento, sin destino,
dejar atrás este dolor punzante,
ser libre como el susurro del pino,
y arrancar de mí este manto asfixiante.
Pero siento que poco a poco me desvanezco,
en el silencio quedo gritando por dentro,
cayendo en el abismo, oscuro y grotesco,
muriendo en cada eco de mi tormento.