Entre los que te señalan el camino y los que se quedan para andarlo contigo hay una gran diferencia que señala el intento o lo eterno.
Cambiar fondo del poema
En caminos que el destino despliega,
los dedos señalan como viento,
más solo quien contigo ande y juega
es el que convierte intento en eterno.
Son muchos los que al paso invitan,
pero pocos caminan junto al sendero,
dejan huellas que nunca se quitan,
mientras otros se pierden en un espero.
Andemos, pues, por tierras inciertas,
donde el eco se hace canción,
que entre voces serás las puertas
que me guían hacia la razón.