Se abre la noche como una promesa,con dedos de luna sobre tu piel,mi boca te busca, dulce y traviesa,siguiendo el pulso de un ansia fiel.Tus caderas cantan viejas leyendasque sólo el roce sabe contar,y en cada espasmo el deseo se enciende,como una estrella a punto de estallar.Jugamos al borde de la locura,beso tras beso, sin redención,mi lengua es brisa, tu piel, ternura,somos incendio y rendición.Te adentras en mí como marea ardiente,me abres los mares, los nombres, la flor,y en cada ola se agita el presentecomo un gemido lleno de amor.Erótica es nuestra travesía,placer sin reglas, sin dirección,dos cuerpos danzando en poesía,dos almas hechas de sed y canción.Cinco estrofas
Cambiar fondo del poema
Se abre la noche como una promesa,
con dedos de luna sobre tu piel,
mi boca te busca, dulce y traviesa,
siguiendo el pulso de un ansia fiel.
Tus caderas cantan viejas leyendas
que sólo el roce sabe contar,
y en cada espasmo el deseo se enciende,
como una estrella a punto de estallar.
Jugamos al borde de la locura,
beso tras beso, sin redención,
mi lengua es brisa, tu piel, ternura,
somos incendio y rendición.
Te adentras en mí como marea ardiente,
me abres los mares, los nombres, la flor,
y en cada ola se agita el presente
como un gemido lleno de amor.
Erótica es nuestra travesía,
placer sin reglas, sin dirección,
dos cuerpos danzando en poesía,
dos almas hechas de sed y canción.