Te pienso desnuda en la madrugada,como un secreto envuelto en luz oscura,mi voz te llama, mi piel se hace nadapor esta erótica aventura.Tus pechos, mi refugio y mi tormenta,mi lengua traza en ellos su escritura,y cada trémulo gemido aumentala sed de esta erótica aventura.Tu vientre es templo donde me arrodillo,tu risa, un filo dulce de locura,y al deslizarme lento por tu brillonace otra erótica aventura.Tus piernas se entreabren como un verso,yo entro en ti, perdido en tu hermosura,sin norte, sin final, sin universo,tan solo erótica aventura.Y cuando al fin estallan los sentidos,cuando el amor respira su ternura,mi alma en tu alma queda fundidopor siempre en erótica aventura.Cinco estrofas
Cambiar fondo del poema
En la noche que se extiende callada,
te pienso desnuda, sombra obscura,
un secreto que el alba no delata,
y así empieza esta erótica aventura.
Tu susurro en el umbral del deseo,
mi eco te busca, mi piel se desliza,
en tus pechos la pasión hallo y creo
fitas de esta erótica premisa.
Un templo es tu vientre, altar divino,
donde mi devoción encuentra altura,
tu risa guía mi paso clandestino
por sendas de una erótica locura.
Tus piernas se abren cual poema fiel,
me adentro en ti, perdido en la ternura,
sin tiempo, sin rumbo, sin límite cruel,
sólo esta erótica aventura.
Y cuando se funden cuerpos en gemidos,
el amor se alza en su forma más pura,
mi alma en la tuya, para siempre unidos,
en esta eterna erótica aventura.