Claudico en mi intento de conquista porque tengo dignidad y no me voy a seguir exponiendo a tu desprecioTres estrofas
Cambiar fondo del poema
En el valle del intento, me detengo,
mis sueños de conquista, al viento van;
una flor no florecerá en terreno yermo,
mi dignidad es fuerte, no caerá más.
Tus desdenes son arenas movedizas,
no sembraré mi corazón en tal abismo;
prefiero mil caminos de espinas frías
a rogar por amor en tu paraíso mismo.
Alzo mi bandera, altiva en el viento,
mi alma no es vasalla de tu juicio amargo;
y aunque el amor me halle en el desierto,
será mi dignidad, mi cetro y mi encargo.