El amor no nace de un día para otro pero yo digo cuando uno se enamora y hay lo que llaman quimica uno ve avanves en sus planes de conquista pero en ti yo no veo nada solo rechazo y desprecioCuatro estrofas
Cambiar fondo del poema
En el jardín de tu indiferencia,
el amor siembra sueños de un encuentro,
pero tus ojos, fríos como estrellas,
apagan sus esperanzas al viento.
Las flechas de Cupido pasan de largo,
en el mar de tus lados esquivos,
mientras mis espectros, amantes y claros,
bailan solos en silencios cautivos.
El arte de amar crece día a día,
se forjan miradas, nacen promesas,
pero en tus labios la puerta sigue fría,
tu reino de hielo a mi fuego desprecia.
En la alquimia de la química deseada,
mis deseos flotan sin destino ni fin,
en tus miradas, hallo balas de nada,
y mi amor, en tu olvido, sembrará su jardín.