DE HUELMA NI MACHO NI HEMBRA, NI AIRE QUE DE ALLÍ VENGA.
Cambiar fondo del poema
De Huelma ni macho ni hembra,
ni el viento que allá se despierte,
pues el misterio en su sombra tiembla,
con secretos que no miente ni advierte.
Tierra de ecos y cantos lejanos,
donde el tiempo camina en susurros,
ni brisa que en sus campos alcanzamos
dejan huellas en sus murmullos puros.
En su silencio, nace el brillo tenue,
que blanco y negro juntos mezcla,
en Huelma, la esencia nunca se adueñe,
ni aire que respire esta leyenda.