En páginas doradas, mundos se abren,
con cada palabra se rompen cadenas.
El lector viaja sin moverse,
con sueños y estrellas en sus venas.
A través de historias, encuentra su ser,
los siglos desfilan a su alrededor.
El que ama la lectura, posee el poder,
de hacer del universo un rincón menor.
El amor a los libros es cielo y abrigo,
un viaje sin fin en un simple suspiro.