Tú eres mi madre, mi amor, mi universo entero. En tus brazos, la tranquilidad se posa, en tus ojos, el amor se refleja, en tu corazón, mi hogar se encuentra. Madre, gracias por ser mi luz constante. Eres la flor más hermosa en el jardín de mi vida, la luz que guía mis pasos, la fuente inagotable de amor y ternura.
Cambiar fondo del poema
Tú, mi madre, mi amor, mi universo entero,
en tus brazos la paz encuentra su descenso,
en tus ojos un amor puro y sincero,
en tu corazón, mi hogar, mi eterno comienzo.
Madre, mi faro, mi luz constante,
en el jardín de mi vida, la flor más radiante.
Guías mis pasos con dulzura infinita,
fuente de amor, de ternura bendita.
Gracias te doy por ser mi guardiana,
mi refugio fiel, mi tierra y mi cielo.
Eres tú, oh madre, mi estrella temprana,
mi musa perpetua, mi amor sin desvelo.