Magdalena dame a beber de tu amor y que sea tu me sacie la sed del amo
Cambiar fondo del poema
Magdalena, fuente clara,
déjame beber tu amor,
que el cauce de tu dulzura
sacie mi sed, mi fervor.
En tus aguas cristalinas,
mi alma sueña y se queda,
como río que no olvida
el abrazo de su estrella.
Bébetelo, cariño eterno,
brisa suave del edén,
dame del cáliz sincero
el néctar de tu querer.
En cada gota, tu esencia,
y en cada beso, un temblor,
Magdalena, en tu presencia,
se termina mi clamor.