A veces las nubes se agolpan,
danzan rayos en un cielo gris,
truena el alma y al fin lloramos,
dejando que ruja lo que ha de venir.
Las tormentas llegan con susurros,
como viejas amigas en busca de paz,
despejan caminos con agua y viento,
dibujan la esperanza bajo su compás.
En el caos, la calma se adentra,
la luz encuentra un nuevo amanecer,
después de la tormenta, la tierra canta,
esperanza que libre vuelve a nacer.