El pastel se ha convertido en la poesía de la pintura, mientras que el color al óleo ha seguido siendo la prosa
Cambiar fondo del poema
En el lienzo se deslizan versos suaves,
pasteles que susurran con tenue encanto;
pinceladas de luz en un canto,
transforman la tela en sueños graves.
El óleo, prosa firme que al tiempo retiene,
con palabras de color profundo y fuerte,
narra historias que el pincel mantiene,
en su espesor, la eternidad presiente.
Así, entre veladuras y capas,
poesía y prosa danzan y se entrelazan.