La felicidad no es la ausencia de problemas sino la maestría con que los navegas. Elige ser el capitán, no el náufrago.
Cambiar fondo del poema
Navegar los mares de inquietudes,
con sueños de velas desplegadas,
no es en calma donde la felicidad acudes,
sino al enfrentar las olas, resueltas, osadas.
Elige ser capitán en la tormenta,
deslizarte por lo incierto con arte,
pues es el coraje en cada afrenta
la brújula que el rumbo comparte.
La vida es un vaivén sin tregua,
con la marea firme y el alma al timón;
no es nacer en puerto la dicha,
sino hallar paz en la tempestad en tu corazón.