El secreto de una buena vejezes amar cada huella del camino,contemplar la luz del atardeceren los ojos de un niño.
Cambiar fondo del poema
En las líneas del tiempo se dibuja,
el secreto de una vida bien vivida,
amar cada marca que el alma empuja,
cada estrella en la canción del ida.
La vejez se convierte en sabio paisajista,
acolcha pasos, en cada huella reposa,
contempla el crepúsculo de oro, el cuál desista,
en los ojos de un niño, su reflejo en cada cosa.
Son los años un río de memorias doradas,
cada arruga, cada risa, un canto en el viento,
y los ojos del niño son puertas encantadas,
hacia un futuro donde el amor es el cimiento.