Siempre te eligire a ti incluso en los días en que no nos entendamos mi amor
Cambiar fondo del poema
En la danza de luces y sombras,
navegamos en mares inciertos,
cuando el viento amarra las palabras
y el silencio se convierte en puerto.
Entre ecos de incomprensión y erratas,
las miradas encuentran su voz,
como estrellas que, fugaces, se enlazan
dibujando constelaciones en el adiós.
Aún en los días que no brillamos,
cuando la luna se esconde en su fin,
siempre te elegiré en estos pasos
mi amor, entre el caos y el confín.