tomo nota, y escribió: "Ailin na nárë, a grian na h-eala" y lo pronunció como si fuese un susurro del viento etéreo, y el aire trajo sensación de excitación, y al ver lo que había hecho Aronir, quedó satisfecho.
Cambiar fondo del poema
En un susurro etéreo, la voz volaba,
"Ailin na nárë, a grian na h-eala,"
pronunció con la brisa, la magia evocaba,
mientras el aire, con emoción, se colmaba.
Aronir, el escriba del viento errante,
observó su obra con ojos brillantes.
Un soplo de encanto en la tierra plantó,
satisfecho, vio el mundo que delicado cambió.