Tanto ellas, como Aronir sabían lo que estaba en juego en el mundo, ellos fueron los segundo en saber toda la verdad, aparte de las personas que fueron llamados por Yejová, todo esto ocurrió en la edad vieja de la tierra cuando el universo tenía 13.8 mil millones de años.
Cambiar fondo del poema
En la vieja tierra, bajo el cielo eterno,
ellas y Aronir supieron su papel interno.
Portadores de la verdad, en silencio callado,
segunda vez supieron lo que había pasado.
Mientras el universo labraba su edad,
13.8 mil millones de años en verdad,
llamados por Yejová los secretos contaron,
y en la vasta historia, su destino abrazaron.
El juego cósmico en sus manos reposó,
tanto ellas, como él, en la senda del Sol,
tejieron el futuro con hilos de ayer,
dejando un legado difícil de romper.