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Promesa de amor de niños esa que nos hicimos y juramos que nunca nos fallariamos que por razones del destino tu y yo terminamos separados y ahora de adultos a pesar de estar casados nuestra promesa se cumplióCinco estrofas

En el rincón del parque, a la sombra del tilo,  
jugamos a promesas con un amor sencillo.  
Tus ojos, como estrellas en el cielo sin fin,  
dibujaron en mi alma un eterno sentir.  

Dijimos que el destino no nos alejaría,  
con risas, sueños y la inocencia que ardía.  
Juramos, mano en mano, bajo el sol dorado,  
que nunca, por nada, nos habríamos fallado.  

El tiempo, astuto mago, tejió otro camino,  
te fuiste con el viento, en brazos del destino.  
Crecimos, nos casamos, en vidas separadas,  
la promesa quedó en memorias calladas.  

Ahora, años después, nos vemos en la plaza,  
dos almas maduras, con pasos que se enlazan.  
El amor de niños brilla en nuestro mirar,  
un susurro, un secreto, que no pudo olvidar.  

No importa la distancia ni el paso de los años,  
lo nuestro permaneció, intacto a los engaños.  
Dos corazones laten en un mismo compás,  
esa promesa eterna nos unirá jamás.

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En el rincón del parque, a la sombra del tilo, jugamos a promesas con un amor sencillo. Tus ojos, como estrellas en el cielo sin fin, dibujaron en mi alma un eterno sentir. Dijimos que el destino no nos alejaría, con risas, sueños y la inocencia que ardía. Juramos, mano en mano, bajo el sol dorado, que nunca, por nada, nos habríamos fallado. El tiempo, astuto mago, tejió otro camino, te fuiste con el viento, en brazos del destino. Crecimos, nos casamos, en vidas separadas, la promesa quedó en memorias calladas. Ahora, años después, nos vemos en la plaza, dos almas maduras, con pasos que se enlazan. El amor de niños brilla en nuestro mirar, un susurro, un secreto, que no pudo olvidar. No importa la distancia ni el paso de los años, lo nuestro permaneció, intacto a los engaños. Dos corazones laten en un mismo compás, esa promesa eterna nos unirá jamás.