En el ocaso, Lyra brilla,
lucero que el cielo adorna,
bajo un velo de cristal,
palacio que el alba transforma.
Aldaerelen, Γ‘rbol de ensueΓ±o,
su luz danza, aurora eterna,
como sol entre Elentiriol,
mΓ‘s allΓ‘ de tierra y quimera.
Desde los confines al umbral,
su fulgor destella en dominios,
lejos del Sol, su reino astral,
un suspiro eterno en caminos.