Lyra, la estrella más brillante, la luz del ocaso. El gran palacio de cristal destella el reflejo del aurora como el árbol Aldarelen, brillando como sol entre todo Elentiriol, desde más allá de la tierra y más lejos que su sol.
Cambiar fondo del poema
En el cielo, Lyra destella,
como un faro en la noche oscura,
estrella brillante que revela
el misterio donde el cosmos murmura.
El ocaso pinta su lienzo,
dorado reflejo en el cristal
del gran palacio inmenso,
donde el alba al final.
Como Aldarelen, árbol eterno,
que fulgura en Elentiriol,
más allá de la tierra y su jornada,
brilla su luz como sol celestial.
Más lejos que la distancia,
más profundo que el soñar,
en el reino de la esperanza,
Lyra nos vuelve a guiar.