Desde Elentiriol, en la constelación de Lyra, desde el reposo aureal, escribo estas meditaciones.
Cambiar fondo del poema
Desde Elentiriol, luz de esfinge,
en la constelación de Lyra danzando,
reposo aureal en mi alma distingue,
susurros de estrellas al cielo cantando.
Trazos etéreos de polvo dorado,
nacen de sueños, historias sin fin,
mis meditaciones, un eco elevado,
transitan los astros, fulgor de marfil.
En la vastedad cósmica, eterna morada,
mi corazón plasma en versos su ardor,
desde Elentiriol, la distancia olvidada,
rompe el silencio con canto y color.