emprendemos camino hacia las Chorreras. y poco después disfrutamos de las Chorreras que forma el rio Tormes al esquivar los grandes bloques graníticos. Pequeñitas, pero sonoras y con unas pozas de agua clara y transparente. Muy bonito entorno.
Cambiar fondo del poema
Emprendemos el camino hacia el rumor,
las Chorreras del Tormes nos llaman,
entre bloques de granito desafían su curso
y ahí, pequeñas, pero sonoras, se claman.
Las pozas de agua clara como espejos,
reflejan cielos y sueños a la par,
alinea el río sus notas precisas,
en un entorno que invita a soñar.
Entre el susurro y la corriente constante,
la belleza se encierra en cada rincón,
un paisaje sereno, un suspiro del alma,
un rincón donde el tiempo es devoción.