La madre grabando a su hijo en las chorreras. El niño, cuando sale del agua saluda desde el fondo con amplia sonrisa.
Cambiar fondo del poema
En la orilla del río, madre observa,
cámara en mano, su corazón la goza.
El hijo, audaz, en la corriente danza,
las chorreras lo abrazan, luz en su esperanza.
Bajo el agua su mundo, burbujas de alegría,
emerge con sonrisa que al sol desafía.
Con gesto de triunfo en la espuma se entrega,
un saludo que el amor en mil formas despliega.
Cada risa capturada, cada instante es flor,
en la película de la vida, un beso de amor.