Para que cuidar la tierra sea un hábito diario, te doy algunas ideas que te ayudan a lograrlo.Cuatro estrofas
Cambiar fondo del poema
En el susurro del viento constante,
la tierra nos llama a su ardor,
cuidarla es un gesto vibrante,
un vínculo eterno de amor.
Riega el suelo con cuidado y esmero,
planta un árbol que al cielo irá,
en cada semilla el mundo entero,
nutrido por la luz que vendrá.
Llena de vida los mares serenos,
haz que el océano pueda danzar,
así sus criaturas, a sus anhelos,
en la vasta marea podrán alcanzar.
Recicla, comparte, ama la esencia,
pequeños gestos dejan su huella,
unidos forjamos la resistencia,
en un planeta que canta y destella.