En el latir de un corazón sincero,
hace danza el misterio innato,
razones ocultas en su sendero,
que la razón, cauta, no ha captado.
Susurran versos entre latidos,
verdades que escapan al pensar,
motivos que, aunque no comprendidos,
con amor aprenden a volar.
Es el alma quien guía su rumbo,
con intuiciones que desafían,
en un susurro eterno y profundo,
donde la razón nunca se fía.