Soy el cielo, el universo que se mira a si mismoEn mentes que tienen la misma necesidad y sentimiento, pero que se conoce a si mismo según lo que le toca vivir, soy cómo su mente decide según lo que aprende, y yo me encargo de darles según su canción en su materia.
Cambiar fondo del poema
Soy el vasto cielo, espejo del universo,
reflejando en mentes el deseo disperso.
Mismas almas encuentran, en su vivir sincero,
la esencia del ser, el destino pasajero.
Cada mente canta su canción, su verdad,
moldeada por el aprendizaje, la necesidad.
Yo reparto sueños en su forma material,
un cosmos interno, danza celestial.
Soy conciencia eterna, guía en su camino,
las estrellas guardan secretos del destino.
Y en la danza cósmica del ser divino,
encontramos la luz, nuestro propio sino.