El amanecer es un espectáculo hermoso, y sin embargo, la mayor parte de la audiencia duerme todavía.
Cambiar fondo del poema
Cuando el cielo se viste en abriles,
pintando de oro la bruma al pasar,
el mundo en silencio, aún duerme, amable,
perdiéndose el canto del alba al soñar.
El sol acaricia la tierra dormida,
su luz es un beso que brota fugaz,
un lienzo que pinta la flor y la vida,
silencio que abraza la paz, y se va.
Ahí, en el borde del día, el milagro,
escribe poemas que pocos ven ya,
mientras que el mundo, en su sábana, engarzo,
duerme al calor de su dulce oquedad.