Los grandes cambios siempre vienen acompañados de una fuerte sacudida.No es el fin del mundo.Es el inicio de uno nuevo.
Cambiar fondo del poema
Bajo cielos revueltos, la tierra tiembla,
como antiguos tambores que nunca mienten.
Se rasgan los velos del día incierto,
proclamando el cambio que se siente.
No es la caída de estrellas ardiendo,
ni el adiós de lo que ya fue.
Es el eco vibrante, el nuevo aliento
del mundo que en ciernes renacerá.
Las grietas en la capa del pasado
son puertas abiertas a lo que vendrá.
Un ciclo muere, otro ha despertado,
en el vasto latido de la eternidad.