Mi memoria archiva, algunos paisajes, en los que sentí aún, más la vida. Quedan en mi recuerdo, instantes únicos, de espirituoso placer.
Cambiar fondo del poema
En el archivo del alma, paisajes se guardan,
donde el río del tiempo mi vida desbordaba.
Verdes campos susurran historias del ayer,
instantes que abrazan con su cálido placer.
Allí en el horizonte, luz dorada despide,
momentos eternos que el corazón decide.
Con cada brisa suave, revive la canción,
de aquel placer etéreo, mi espíritu en comunión.
Recuerdos intrépidos, en mi ser se alojan,
testigos silentes de alegría que se añoran.
Son los paisajes del alma, un refugio sin fin,
donde el eco del gozo me invita a vivir.