La música dice lo que el hombre calla, traduce su herida y también la sana. Lengua sin fronteras, voz del sentimiento, une las miradas en un solo aliento. Es eco del alma, memoria escondida, el idioma eterno que da forma a la vida.
Cambiar fondo del poema
La música, ladrón de silencios,
habla del alma en sus hondos lamentos.
Traductora fiel de heridas calladas,
cura corazones en notas doradas.
Lengua sin fronteras, puro sentimiento,
une las miradas en un solo aliento.
Eco del alma, memoria escondida,
idioma eterno que da forma a la vida.