Que cuecas más sabrosas. Los niños participan que bello.
Cambiar fondo del poema
¡Qué cuecas más sabrosas se oyen en la plaza,
con giros y palmas, levantan la raza!
Los niños felices, danzan con ardor,
en cada zapateo se alza el fervor.
Entre risas cantadas y giros al viento,
la ronda se enciende con cada momento.
¡Qué bello es el cuadro que pintan al son,
de pasos pequeños, de amor y emoción!