Mi alma pertenece a Plutón porque me atrae lo oculto, lo transformador y lo profundo. Tengo un poder interno que intimida y fascina al mismo tiempo.
Cambiar fondo del poema
Mi alma, en Plutón, se sumerge,
donde lo oculto danza en la noche,
en sombras de profundo abismo,
transformación que nunca reproche.
Un poder que en silencio emerge,
intimida al mirar, sin reproche,
como un faro en la neblina incierta,
fascina al corazón que lo acoge.
En lo oscuro, un misterio despierta,
un fuego que nunca se derroche,
ardiendo en eternas galaxias,
mi ser, en Plutón, se recoge.