No puedes controlar las acciones de otras personas.Si puedes controlar tu proximidad a ellas.Puedes controlar tus acciones y lo que estés dispuesto/a a tolerar.
Cambiar fondo del poema
En un mundo de caminos entrelazados,
donde las almas son libres al viento,
no puedes frenar los pasos ajenos,
ni domar el inconstante tiempo.
Mas sí puedes, con firmeza decidida,
escoger la cercanía que te trama,
crear tu espacio, tu paz detenida,
como un frágil eco de una llama.
Tus acciones son estrellas en la noche,
que guías con el brillo del intento,
y decides cuánto peso descifras
en el aire de un mundo tan incierto.
Tolera en tu corazón lo puro,
no doblegues tu esencia ni tu ser,
pues el poder está en tus manos,
en elegir bien y en aprender.