Mi rasgo más tóxico es que soy la asocial más amigable que vas a conocer. Soy buena gente, graciosa, nos vamos a divertir, pero realmente no me gustan las personas.
Cambiar fondo del poema
En un rincón de la gente me oculto,
asocial con sonrisa de fiesta,
una contradicción que protesta,
un silencio que grita y es culto.
Soy risa que nunca se afianza,
amiga del aire y del instante,
en la danza social, inconstante,
todo fluye, nada me alcanza.
Divertida me verás juguetear,
y aunque disfrute de cada momento,
mi corazón es viento, no cimiento,
pues sola me gusta habitar.
Así, entre risas y adioses, me muevo,
compañera de la soledad sincera,
un alma que al mundo observa ligera,
con el amor lejano, pero nuevo.