Prima Maricarmen, guapa, sonriente, en un amanecer, sobre el césped y entre palmeras, con las luces de las farolas.
Cambiar fondo del poema
Entre palmeras se alza Maricarmen,
guapa y sonriente en el amanecer,
sobre el césped brilla su ser
bajo luces de farolas que tiemblan.
Un susurro del alba la envuelve,
resplandor de oro en su piel serena,
en el verde suave donde se encuentra,
tejen sueños las palmas que la ven.
Maricarmen, luz de la mañana,
en su mirar el día comienza,
y entre las sombras que danzan calladas,
su sonrisa, la magia despierta.