Tu dolor nadie lo entiende, tu alegría pocos la notan, tu tristeza pasa desapercibida, pero basta que cometas un solo error y allí si aparecen todos para señalarte, se quedan en silencio cuando brillas, pero hacen ruido cuando tropiezas, se alegran de tus caidas y envidian tus logros, lo que dicen no revela nada de ti, revela quienes son ellos.
Cambiar fondo del poema
En el silencio brillan tus pasos,
nadie escucha tu alegría caminar,
tu tristeza danza como sombras,
oculta en la penumbra sin llamar.
Pero un error en la calma resuena,
multitud de voces prontas a juzgar,
sólo en el tropiezo su mirada va,
y en el brillo, vuelven a callar.
La envidia se disfraza de palabras,
tu caída celebran sin cesar;
mas sus voces no hablan de ti,
sólo revelan su propio vagar.