Me llevó mucho tiempo entender que, aunque sepamos cuidarnos solos y seamos independientes, habrá días en los que desearemos que alguien nos escuche y nos dé un abrazo para aliviar todo lo que sentimos.No siempre seremos tan fuertes para soportar tanto peso solos y está bien.
Cambiar fondo del poema
En soledad, encuentro mi sendero,
espejo de un alma que lucha por ser,
independiente, fuerte como un acero,
mas hay días que abatido puedo caer.
El tiempo me enseñó en sábias estaciones
que no siempre he de sostener mi cruz,
hay momentos que piden otras acciones,
como un abrazo, suave luz que induce a aluz.
Es un refugio en medio de turbulencias,
el murmullo de un oído que comprende,
que aunque navegue con mil diligencias,
una mano amiga es lo que la flor defiende.
Ser fuerte es reconocer la fragilidad,
es buscar el abrazo en sinceridad.