Mi mayor decepción fue descubrir que muchas veces a la gente mala todo parece salirle bien, absolutamente todo.Pero entendí que la vida no se mide en lo inmediato, sino en la paz que uno se acuesta a dormir, y esa tranquilidad nunca la tendrán los que hacen daño para vivir.
Cambiar fondo del poema
En la danza de sombras persiste el mal,
parece que todo le sale ideal,
con hilos de oro tejen su andar,
mas su corazón, un frío glaciar.
El brillo del éxito ciega al mirar,
mientras almas sinceras aprenden a esperar,
la paz es un manto que arropa el soñar,
y ese dulce descanso no pueden comprar.
Caminan con huecos en el corazón,
cubiertos de triunfos sin redención.
La vida sonríe a quien siembra bien,
en la calma nocturna, se encuentra el edén.