La belleza de una persona se refleja en la forma de tratar a los demás.En la humildad con la que actúa , en la bondad con la que ayuda y en el amor que pone en cada gesto.Porque la luz más bella no se lleva en el cuerpo, sino en el alma.
Cambiar fondo del poema
En los ojos del alma, un brillo sin par,
la verdadera belleza se empieza a revelar.
No en el espejo que la vanidad reclama,
sino en la bondad que el corazón derrama.
En actos humildes, suaves como el viento,
reside la gracia de aquel sentimiento.
Es en la ayuda que tiende una mano,
donde el alma se torna en luz de verano.
El amor en gestos, silencioso cantar,
es un faro de vida, un renacer sin par.
Porque la luz más bella, como luna en calma,
no adorna el cuerpo, sino engrandece el alma.