Santa Teresa de Jesús, una de las figuras más influyentes del siglo XVI, no solo es conocida por sus obras místicas y su reforma del Carmelo, sino también por la huella que dejó en muchas localidades de España. Malagón, un pequeño municipio de la provincia de Ciudad Real, fue uno de los puntos clave en su recorrido de fundaciones religiosas y, hasta el día de hoy, sigue ligado profundamente a su legado espiritual.
Cambiar fondo del poema
En tierras de Malagón, su paso dejó,
Santa Teresa, con fervor y fe,
de este pueblo su espíritu renació,
una mística luz que aún se ve.
Fundó con mano sabia y corazón audaz,
en la brisa del Carmelo sopló su verdad,
cada piedra un eco de su oración tenaz,
y cada alma, su legado de paz.
Sus pasos en el tiempo aún resuenan,
flor del alma que entre nosotros crece,
en rincones de Castilla, eternamente buena,
la huella imborrable de Teresa florece.