El día que el hambre se haga justicia y no caridad, el mundo volverá a cantar.porque no hay libertad posible sin pan, ni belleza sin dignidad.
Cambiar fondo del poema
El hambre no espera compasión,
es justicia lo que pide el alma,
cuando el mundo despierte en canción,
y su grito se torne en calma.
No hay libertad sin el pan ganado,
ni belleza sin la dignidad,
cuando el sueño del hombre honrado
se revista de nueva verdad.
Así, volverá el cantar un día
con ecos de paz y equidad,
cuando en todos despierte la armonía
de un mundo sin hambre y con libertad.