Madre me abandonaste siendo yo un nilo de solo cuatro años tu partida en ti no causó ningún remordimiento pero en mi si causó mucho dolor crecer sin una madre es lo mas doloroso que le puede pasar a un ser humano y en especial a un niño a la edad en que tu me dejaste mi padre a pesar de que vivía en el mismo hogar conmigo nunca fue padreSeis estrofas
Cambiar fondo del poema
Madre, tu adiós tan frío,
dejaste un hueco en mi ser,
yo, un niño en su rocío,
buscaba en sombras el querer.
Partiste sin un lamento,
en mi alma quedó el rumor,
del viento y su cruel tormento,
grabado todo en mi dolor.
Padre, sombra en la morada,
presente y ausente a la par,
mi niñez se fue apagada,
en la espera de un mirar.
Crecí entre ecos y voces,
buscando abrazos que dar,
y en mi llanto las noches,
aprendí solo a soñar.
El tiempo forjó mi destino,
con lágrimas forjé valor,
cada amanecer divino,
es mi refugio en el horror.
Hoy alzo mi canto al viento,
con cicatrices y amor,
madre, en mi pensamiento,
todo el dolor se tornó en flor.