Si antes hubiese tenido la mentalidad que tengo hoy, no habría cometido tantos errores. Pero la mentalidad que tengo hoy, es gracias a esos errores.
Cambiar fondo del poema
En la senda del ayer dormido,
tejí con hilos de error mis días,
cada tropiezo un faro encendido,
que revela verdades tardías.
Si los pasos hubieran sabido
del peso que ahora en mi pecho anida,
quizás habría un camino perdido,
sin el rumbo que hoy guía mi vida.
Mas celebro las cicatrices,
pues son maestras, baluarte y voz,
cada caída me dio raíces,
con ellas florezco, soy quien soy.