Devana diosa eslava de la naturaleza salvaje, los bosques y la caza, a menudo comparada con la diosa romana Diana y la griega Artemisa.
Cambiar fondo del poema
En el susurro del bosque, su canto resuena,
Devana emerge, diosa de esencia plena,
Con arco en mano y estrellas en la frente,
Se entrelaza con el viento, majestuosa y ferviente.
Guardián de lo salvaje, donde el lince calla,
En su reino, la luna entre hojas estalla.
Río y montaña son su eterno hogar,
Devana, luz de la noche, reina al despertar.
No hay senda que no guíe su andar ligero,
Entre sombras y claros, senderos sinceros.
Comparada con Diana, espíritu gemelo,
O Artemisa, la cazadora de auroras y anhelos.
Devana, madre del misterio sagrado,
Con tus pasos, el mundo es renovado.
Eterna vigilante de la vida indomable,
En tu abrazo, el susurro se vuelve insondable.