No estoy tan bien como yo quisiera, pero tampoco tan mal como otros quisieran. Sigo aquí, de pie, peleando. Puede que me caiga, pero os aseguro que no me quedo en el suelo.
Cambiar fondo del poema
En el vaivén de la vida cruel,
camino, entre sombras y luces,
ni tan mal como algunos anhelan,
ni tan bien como mi alma seduce.
De pie, en la bruma, luchando,
el suelo conoce mis pasos,
puedo caer en la lucha,
pero nunca vivir en fracasos.
Soy la resurrección constante
en el valle de la adversidad,
aunque caiga, mi corazón late
con la fuerza de la tenacidad.