Ojalá ser como el silencioQue grita su canto en el cielo vacío.Cubriendome el almaCon las hojas suaves del lavanda.Su cántico melifluoDulzura mi corazón,Extasía mis sentidos En su suave razón.Mientras el viento gira En medio del verde eslabón.Callado, sutilmente,Su aire recorre mil almasDesde la frente,Como un suave beso Que te dice "Te encontre".Desde más allá de la fuenteIriniscienta,Cuando su concienciaPreferiría sus Albas Dentro de su corazón,Y ser como su luz En sus retornos allegados.Iluminando como luz,Su serena limerencia.
Cambiar fondo del poema
Ojalá ser como el silencio,
que en cielos vacíos alza su canto,
cubriendo mi alma con susurros,
hojas de lavanda, suavemente al tanto.
Su cántico melifluo endulza mi corazón,
extasía mis sentidos en su razón serena.
El viento, testigo de la unión,
roza callado, sutil, por cada vena.
Como un beso etéreo que susurra "Te encontré",
desde la fuente que brilla, iridiscente.
Su albor preferido en su interior,
luz que ilumina en retornos latentes.
Desearía ser como su luz,
limerencia serena en cada amanecer,
como el silencio que grita su verdad
en el eco del viento, su lazo entrever.