Cuando el cariño se convierte en una red de apoyo, nadie puede caer. La red sujeta. De esta manera se puede y se debe seguir luchando. Al final la meta está mucho más cerca.
Cambiar fondo del poema
En el abrazo tejido de brazos
el cariño se vuelve red firme,
no hay caída que hiera o lastime
si el alma se sujeta en lazos.
Luchamos el paso constante
sobre hilos de amor, resistente,
en el vuelo de un sueño danzante
la meta se acerca, sonriente.
Juntos tejemos el futuro,
anhelos que brotan en flor,
con fuerza, con fe y sin temor,
caminamos el sendero seguro.