Las calabazas talladas, o Jack-o'-lanterns, son probablemente el símbolo de Halloween más famoso. Vienen de una leyenda irlandesa sobre un hombre llamado Jack que engañó al diablo y, después de morir, quedó atrapado entre el cielo y el infierno.
Cambiar fondo del poema
En la noche oscura de otoño,
las calabazas talladas brillan,
con rostros de fuego y de sombras,
historias del más allá nos reclaman.
Jack, el astuto, engañó con destreza,
a Lucifer, en un trato fatal;
ahora vaga, alma sin destino,
luz en mano, buscando su paz.
Entre cielo y el abismo eterno,
la leyenda susurra al viento,
que en la víspera del difunto,
las calabazas son faros en su tormento.
Iluminan los caminos perdidos,
con llamas que danzan, hipnóticas,
misterio y temor en un tiempo
donde la vida y la muerte se rozan.