Entre luces del alba y sombra fría,
las flores vibran en su poesía.
Guardan secretos que en Berghain yacen,
donde el silencio y el ritmo renacen.
Cementerios de notas y recuerdos,
allí las flores embellecen los acuerdos.
Con colores que desafían la muerte,
bailan eternas, del destino inerte.
Son un canto de vida en lo oscuro,
un latido floral en el muro puro.
Pues aun en la quietud de la penumbra,
danzan flores, y el alma se alumbra.